Principios para una buena gestión financiera.

Dirigir una empresa en estos tiempos se ha vuelto más complicado. Damián Frontera, con una experiencia de 34 años como gestor, fue durante años director general de Oscar Mayer , nos ofrece en su libro El arte de dirigir empresas (Ed. Almuzara) algunos principios para una buena gestión financiera. Entre ellos:
- Hay que saber que toda decisión, acción o inversión en la empresa genera un flujo de caja que necesariamente debemos estimar lo más realista y conservadoramente, para conocer con la máxima precisión las necesidades de dinero que conlleva y la rentabilidad que produce. Hasta no disponer de esos datos y analizarlos no debemos ejecutar la decisión.
- Es imprescindible llevar un seguimiento de la situación de tesorería con la máxima prontitud, a corto, medio y a largo plazo. Estimar y programar las necesidades financieras con suficiente antelación para buscar y comprometer la financiación necesaria. Siempre ir por delante y anticiparse a los problemas.
- Las necesidades financieras deben preverse en su importe de forma anticipada en el tiempo, y solicitarse a los bancos con suficiente antelación. No hay que ir con precipitación. Los bancos no quieren prisas y estudiar las peticiones requiere tiempo.
- El EBITDA previsto para los próximos años debe cubrir ampliamente los intereses a pagar (en mu chos casos debe ser cinco veces los intereses). De lo contrario, una caída de beneficios nos pondrá en una situación de no po der pagar los intereses sin endeudarnos más. Necesitaremos renovar los préstamos y solicitar un importe ma yor para cubrir los intereses.
- El activo fijo o “inmovilizado” debe ser a largo plazo, igual o inferior a los Fondos Propios. Siempre con préstamos a largo plazo y una parte importante de fondos propios o capital. Nunca los pagos de una inversión en activo fijo deben hacerse con préstamos a corto plazo, salvo que sea una operación puente, y se reemplace pronto la financiación puente a corto.
- Hay que calcular siempre el coste real -coste efectivo- de todas las operaciones financieras. El coste real o efectivo es el que incluye todos los gastos, que conlleva una operación financiera, comisiones, intereses, descuentos, gastos de estudio, requisitos de la operación que supongan algún gasto, etc. Muchas veces nos sorprendemos de ver la diferencia entre el tipo de interés dado y el coste efectivo.

Dirigir una empresa en estos tiempos se ha vuelto más complicado. Damián Frontera, con una experiencia de 34 años como gestor, fue durante años director general de Oscar Mayer , nos ofrece en su libro El arte de dirigir empresas (Ed. Almuzara) algunos principios para una buena gestión financiera. Entre ellos:

- Hay que saber que toda decisión, acción o inversión en la empresa genera un flujo de caja que necesariamente debemos estimar lo más realista y conservadoramente, para conocer con la máxima precisión las necesidades de dinero que conlleva y la rentabilidad que produce. Hasta no disponer de esos datos y analizarlos no debemos ejecutar la decisión.

- Es imprescindible llevar un seguimiento de la situación de tesorería con la máxima prontitud, a corto, medio y a largo plazo. Estimar y programar las necesidades financieras con suficiente antelación para buscar y comprometer la financiación necesaria. Siempre ir por delante y anticiparse a los problemas.

- Las necesidades financieras deben preverse en su importe de forma anticipada en el tiempo, y solicitarse a los bancos con suficiente antelación. No hay que ir con precipitación. Los bancos no quieren prisas y estudiar las peticiones requiere tiempo.

- [wiki]El EBITDA[/wiki] previsto para los próximos años debe cubrir ampliamente los intereses a pagar (en mu chos casos debe ser cinco veces los intereses). De lo contrario, una caída de beneficios nos pondrá en una situación de no po der pagar los intereses sin endeudarnos más. Necesitaremos renovar los préstamos y solicitar un importe ma yor para cubrir los intereses.

- El activo fijo o “inmovilizado” debe ser a largo plazo, igual o inferior a los Fondos Propios. Siempre con préstamos a largo plazo y una parte importante de fondos propios o capital. Nunca los pagos de una inversión en activo fijo deben hacerse con préstamos a corto plazo, salvo que sea una operación puente, y se reemplace pronto la financiación puente a corto.

- Hay que calcular siempre el coste real -coste efectivo- de todas las operaciones financieras. El coste real o efectivo es el que incluye todos los gastos, que conlleva una operación financiera, comisiones, intereses, descuentos, gastos de estudio, requisitos de la operación que supongan algún gasto, etc. Muchas veces nos sorprendemos de ver la diferencia entre el tipo de interés dado y el coste efectivo.

Vía:

www.emprendedores.es

Posted in: Granada

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