En teoría, para convertir tu idea de negocio en un proyecto empresarial deberías repasar unos cuantos puntos básicos. Los freelance podemos ahorrarnos muchos de ellos, porque normalmente no tenemos socios, ni gente a nuestro cargo, ni un local diferente de nuestro domicilio; y para arrancar no necesitamos maquinaria pesada: nos basta con un ordenador, una conexión a Internet, una impresora y algún que otro bolígrafo.

Compartir
  • Twitter
  • Facebook
If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

Entradas relacionadas.